Después de verse forzado a contemplar con impotencia cómo Momo es atacada frente a sus ojos por el Mal de Ojo. Okarun se decide a volverse más fuerte. Así es como en medio de la noche, él y Aira acceden a seguir a la Turbovieja hasta el aula de música del colegio. Una vez ahí, son atascados por los compositores musicales de los retratos colgados en el salón. Pero gracias a los consejos de la Turboabuela, Okarun logra salir victorioso. Es entonces que se dispone a enfrentar al Mal de Ojo, quien va a ser exorcizado dentro de muy poco…